Hay semanas que te recuerdan que el mercado no es un juego fácil. Esta es una de esas.
EEUU e Israel atacaron Irán, el Estrecho de Ormuz está en tensión y el petróleo se mueve con violencia. El mercado reaccionó como suele hacerlo en estos episodios: risk off total.
Entonces aparece la pregunta inevitable: ¿qué hacemos ahora?
Antes de hablar de oportunidades o de qué comprar, hay algo más importante. Algo mucho más básico. Porque en momentos como estos primero hay que entender cómo manejar el riesgo, y recién después pensar dónde pueden aparecer oportunidades.
Y sí, al final voy a mencionar dos ideas concretas que a mí me siguen gustando mucho para el largo plazo. Pero antes de llegar ahí, una pregunta fundamental.
¿Podés dormir con tu cartera?
No es una pregunta menor. En semanas como estas aparece el “verdadero” perfil de riesgo. Digo “verdadero” porque mucha gente suele sobreestimar su tolerancia al riesgo. Piensan el riesgo solo en el potencial de suba, pero se olvidan de la otra parte de la historia: que el mercado también puede caer, y a veces fuerte.
Si estás mirando la pantalla cada diez minutos con ansiedad, eso también es información. Vale la pena prestarle atención. ¿Y ante la duda? Menos riesgo. Siempre.
Dicho eso, también quiero destacar algo. Cuando el mercado entra en modo risk off y vende sin discriminar, muchas veces empiezan a formarse los mejores puntos de entrada de largo plazo. No porque hoy sea necesariamente el piso, sino porque los precios empiezan a incorporar escenarios muy negativos que después no siempre terminan ocurriendo.
Se trata de mirar con atención. Ver qué activos muestran fortaleza relativa, cuáles caen menos que el mercado o que su sector. Ver qué empresas mantienen fundamentos sólidos pero empiezan a cotizar a valuaciones más atractivas.
Obviamente no se trata de atajar un cuchillo cayendo. Lo razonable es esperar alguna señal de reacción: un posible doble o triple piso, algún intento de reversión alcista. Cuando eso aparece, y los fundamentos te dan mucho margen de seguridad, empiezan a construirse los puntos de entrada más interesantes.
Lo vimos muchas veces. En Argentina hace algunos años (acciones y bonos). En Brasil, en China. En tecnológicas. En muchos otros sectores de EEUU. En metales ni hablar. Los puntos de entrada más interesantes casi nunca nacen en momentos de tranquilidad, sino cuando el sentimiento es muy negativo.
En resumen: días como estos no son para reaccionar impulsivamente. Son para hacerse una sola pregunta. ¿El riesgo que tengo en cartera me deja dormir?
Si la respuesta es sí, a seguir con tu plan. Si la respuesta es no, claramente hay que ajustar la cartera en cuanto a decisión de activos y tamaños de posición.
¿Y si quiero comprar algo en este contexto? Depende! Hay cosas atractivas, sin dudas.
Y perdónenme por ser reiterativo, pero no puedo dejar de mencionar a mis dos empresas preferidas de hace muchos años. Aclaro algo importante: no es lo mismo una empresa que una acción. Pero en estos dos casos me gustan ambas cosas.
Nubank es probablemente mi empresa favorita para el largo plazo desde hace ya más de dos años y medio. El negocio es muy simple de entender: una banca digital con costos bajísimos, experiencia de usuario excelente y una capacidad de escalar enorme en mercados donde todavía queda muchísimo por hacer en inclusión financiera.
Los números siguen acompañando. Cerraron el último trimestre con 131 millones de clientes, creciendo fuerte, con ROE arriba de 30%, ingresos por usuario subiendo más de 30% interanual y una eficiencia que está en niveles totalmente fuera de escala para la banca tradicional. Y lo más interesante es que el crecimiento todavía tiene mucho recorrido: Brasil ya es enorme, pero México y Colombia recién están empezando.
Si a eso le sumás la valuación actual (alrededor de 16 veces ganancias futuras) para una empresa que crece a ritmos superiores al 20%, a mí me sigue pareciendo sumamente atractiva.
De hecho, la caída reciente no está demasiado explicada por los fundamentos. Mucha gente esperaba una corrección para poder entrar. Bueno, perfecto! Bajo mi criterio, el mercado hoy les está dando esa oportunidad.
Después está Vista, que es mi otra empresa preferida desde el 2021, y que sigue siendo una de mis posiciones más importantes. Es una compañía espectacular, con una ejecución impresionante en Vaca Muerta y un management que viene cumpliendo prácticamente todo lo que promete.
Es cierto que hoy la valuación de Vista es más exigente que antes (EV/EBITDA NTM cerca de 5), por lo que el margen de seguridad no me vuelve loco. Pero eso no quiere decir que no me guste, claro está. Y más en este contexto. PD: el viernes hizo nuevos máximos históricos esta joya!
Ahora bien: nada de esto significa que sean inversiones tranquilas. Todo lo contrario. Son acciones que pueden tener volatilidad fuerte. Vista, por ejemplo, en su historia ya tuvo más de ocho caídas superiores al 25%. Y Nubank también tuvo correcciones grandes (el año pasado llegó a caer más de 40%).
Por eso hay algo clave: el tamaño de la posición. La única forma de poder surfear esa volatilidad es tener una exposición que te permita bancarte esas caídas sin entrar en pánico. Si la posición es demasiado grande para tu tolerancia al riesgo, la probabilidad de vender en el peor momento aumenta muchísimo.
Son empresas espectaculares, con modelos de negocio muy fuertes y management de enorme calidad. Una está haciendo máximos (VIST) y la otra está corrigiendo con sus fundamentos intactos (NU).
Recordemos que no dejan de ser activos de riesgo. Y justamente por eso el equilibrio entre convicción, valuación y tamaño de posición es lo que te permite sostenerlas en el tiempo.
¿Cuándo dejarán de ser mis acciones preferidas? Cuando sus negocios se deterioren y/o sus valuaciones dejen de ofrecer lindas oportunidades pensando en el largo plazo. Por ahora, nada de eso pasó, así que sigue la luz verde para estos hermosos activos que tantas alegrías nos dieron!
