“Hay mucha gente que invierte pensando en lo que quiere que pase y no en lo que cree que va a pasar. Si vos no sabés diferenciar eso, vas a cometer muchísimos errores.”. Esto lo dijo Javier Timerman en una entrevista que vi esta semana. (https://www.youtube.com/watch?v=_iqd7koXYbs)
Cuando escuché esta frase, me sentí identificado. No es una novedad conceptual, pero sí describe algo con lo que uno lucha constantemente.
Me puse a googlear un poco más y encontré el término técnico: wishful thinking. ¿Qué es? La tendencia a construir una tesis no desde el análisis, sino desde el deseo de que cierto resultado ocurra.
Todos repetimos que hay que dejar las emociones de lado al invertir. El problema es que en el momento en que tomás la decisión, las emociones influyen igual. Hay que tratar de limitar el impacto, claro, pero no somos máquinas lamentablemente!
Lo que me pasó con Mercado Libre
Tuve una posición en MELI durante bastante tiempo. Es una empresa que sigo de cerca. Y justamente por eso, en algún momento subestimé las señales que el mercado estaba mandando.
El precio de una acción se lleva muy bien con la capacidad de esa empresa de generar ganancias. Frase que voy a repetir siempre. En el caso de MELI, las ganancias comenzaron a comprimirse (línea verde) y el precio (línea negra) fue ajustando con fuerza a la baja.

Pero yo seguía volviendo a la tesis de largo plazo, al potencial, a todo lo que me gustaba del negocio. Y eso me nubló la lectura del momento.
Ahí estaban actuando varios errores al mismo tiempo. El wishful thinking primero: me quedé no porque el análisis me lo pedía, sino porque quería tener razón sobre algo en lo que llevaba tiempo creyendo. El deseo de que la tesis fuera correcta reemplazó al análisis (y la realidad) del momento.
Y además sobreestimé el largo plazo y subestimé lo que estaba pasando en el corto (esto creo que es de las cosas más complicadas a la hora de gestionar inversiones). El mercado no era irracional, estaba reaccionando a un fundamento real. El precio de MELI y sus ganancias caían a la par, y yo no pude o quise reaccionar rápido.
El resultado fue que me quedé aferrado a una posición importante que, aunque la siento correcta en el largo plazo, ignoraba lo que estaba pasando en el momento. Tendría que haber respetado esa señal y cortado antes la pérdida. Eso también es parte de invertir bien.
Dicho eso, creo que la caída en las ganancias de MELI no fue por un deterioro del negocio, sino por una decisión estratégica deliberada de la empresa. MELI eligió sacrificar rentabilidad de corto plazo para invertir agresivamente en logística, crédito (provisiones afectaron mucho!) y expansión de mercado. Por eso las ganancias cayeron, pero el revenue y otros indicadores operativos siguieron creciendo con fuerza.
Y la expectativa es que siga creciendo fuertemente:

Los números de valuación lo confirman. El EV/Sales, que mide cuánto paga el mercado por cada dólar de ventas, está hoy en 2,1, mínimo histórico absoluto desde que MELI cotiza en 2008.

En el pico de 2021 llegó a 21 veces ventas, que era una cifra disparatada. Es decir, mucha expectativa metida en el precio, situación completamente contraria a la actual.
Hay otra cosa muy importante para destacar. La caída de MELI no fue un fenómeno aislado. El sector fintech en general sufrió muchísimo: el ETF FINX, que agrupa a las principales empresas del sector, cayó a la par.

Es decir, había un viento de frente estructural sobre todo el sector, no solo sobre Mercado Libre. Eso no le quita responsabilidad al análisis que tenés que hacer caso por caso, pero sí pone las cosas en perspectiva. No era solo MELI cayendo, era el mercado saliendo de todo el sector.
Mercado Libre crece al 33% anual y se consigue a 2 veces ventas. Para mí eso es una desconexión clara entre precio y negocio. El mercado tuvo razón en castigar las ganancias de corto plazo, no me quejo de eso! Pero creo que se pasó de rosca. El castigo ya está más que incorporado en el precio (para mí es exagerado), y las perspectivas hacia adelante apuntan a una recuperación de márgenes y ganancias. Y espero que el precio siga dicha evolución (y la supere).
Además, a nivel técnico el precio dejó de caer, lleva varias semanas lateralizando desde su gap bajista post balance y empieza a mostrar algunas señales de recuperación. Incipientes, pueden fallar, pero combinadas con la valuación en mínimos y las perspectivas de mejora, la relación riesgo/retorno luce muy atractiva.
Vale aclarar que también lo era cuando cometí el error de sostener la posición, eso está claro. Pero la diferencia es que en ese momento el precio seguía cayendo y ahora por lo menos hay señales más positivas (aunque claramente faltan mayores confirmaciones).
Por eso decidí entrar nuevamente esta semana en Mercado Libre. ¿Estoy cometiendo de nuevo el error de invertir en lo que quiero que pase y no en lo que creo que va a pasar? Sinceramente no lo sé del todo! Pero ya tengo luz verde a nivel técnico y a nivel fundamental. Eso me deja más cómodo que la vez anterior que sostuve una posición que caía a la par de su deterioro en las ganancias y márgenes. Y analizando criterios objetivos, los argumentos de compra están.
Creo que el mercado ya se expresó con lógica y sustento. Y tuve que haberlo respetado más, es decir, haberme ido antes o haber reducido más la exposición (lo hice pero no tanto). Me equivoqué ahí. No hay que pelearse tanto contra el mercado. Pero ahora creo que se pasó de pesimista y que exageró.
Claramente me puedo equivocar. A fin de cuentas no tengo idea de qué va a pasar. Solo sé que la valuación hoy es sumamente atractiva, que las perspectivas son muy buenas, que el track record de la compañía es fantástico, que le queda mucho mercado por conquistar y que el gráfico por lo menos dejó de sangrar. ¿Entonces? Margen de seguridad en su máxima expresión. Suficiente para mí.
¿Qué hacemos con esta información? No lo sé. Pero la próxima vez que estés analizando una empresa, antes de decidir, hacete esta pregunta: ¿estoy llegando a esta conclusión porque el análisis me lleva acá, o porque es la conclusión que quiero que sea correcta?
En mi caso diría que me pasan ambas cosas con MELI. El análisis me lleva ahí, y también quiero que pase, je!
PD: MELI es una gran prueba de lo difícil que es invertir! Ojalá fuera tan fácil como nos (mal)acostumbró el mercado los últimos años! Spoiler: no lo es. De hecho, este año ya viene mostrando muchas dificultades en casi todos los sectores (sacando todo lo relacionado a IA).